Despido

Despido

Es la forma más genérica y popular que tenemos de referirnos a la extinción del contrato de trabajo.

Con este concepto definimos la extinción del contrato de trabajo a instancias de la empresa, aunque puede ser de distintos tipos:

  • Extinción de contrato temporal.
  • Despido disciplinario
  • Despido nulo
  • Despido improcedente
  • Despidos objetivos: económicos, organizativos, etc.

Desde el punto de vista del trabajador es fundamental informarse de sus derechos para no renunciar a lo que le pudiera corresponder.

Normalmente las notificaciones de despido se realizan sin preaviso y por escrito, aunque hay excepciones.

En caso de duda y como pauta de actuación el trabajador debe firmar “no conforme” haciendo constar la fecha de notificación del despido o extinción o no firmar si nos entregan copia de la carta de despido. También es posible indicar “N.C.” junto a la firma.

Es fundamental disponer de copia de la carta para ver exactamente qué hay que reclamar.

Los problemas de la notificación se evitan si la carta se comunica por burofax.

En la carta se ha de indicar la fecha de efectos del despido.

Excepto en el despido disciplinario procedente la extinción de contrato o despido da lugar a una indemnización. Es fundamental estar correctamente asesorado para no renunciar a los derechos o a la indemnización que pudiera corresponderle.

El despido exige la tramitación en un plazo de veinte días, incluyendo la reclamación previa ante el Servicio o Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación correspondiente con carácter preceptivo a la reclamación judicial.

Contar con un profesional con experiencia nos ayuda a no renunciar a aquello que por derecho nos corresponde.